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viernes, 29 de marzo de 2013

Necesito aire fresco

Escuchaba el sonido de la corriente eléctrica moviéndose de un extremo al otro del cable de su ordenador. No podía dormir, tampoco pensar con claridad... Encendió una pequeña lámpara que se encontraba encima de su mesilla de noche y se levantó poco a poco.
En la mochila tenía una caja de cigarros, sí. Los había comprado aquella misma tarde, eran para un amigo pero se los acabó quedando ella.
Sacó uno lentamente de la caja, por lo menos a ella le pareció un movimiento muy lento. Se lo llevó a los labios y rebuscó entre sus cosas para encontrar un mechero.
Ahí no podía fumárselo. Abrió la ventana y lo encendió. Dió una calada, luego otra y así hasta que se consumiese el tabaco. Mientras fumaba no podía evitar pensar en todo lo que le acababa de pasar, en las nuevas noticias que le habían contado y como estas cosas iban a afectar a su vida.
Quedarse solo nunca es lo mejor, pero quizás sea una oportunidad para empezar de nuevo.
Una última bocanada de humo salió despedida hacia el cielo nocturno. Apagó el cigarro y se acostó de nuevo.
Mañana le esperaba un día muy largo.